Después que naciera mi primer hijo comencé a pensar, influenciado por mi esposa, en trasladarme a Comodoro Rivadavia, que concreté en Setiembre 1994 mediante un convenio con el Hospital Alvear que me facilitó gratis la casa en Salta 455, Bo. 13 de diciembre, donde habité varios meses.
Por supuesto huí de Córdoba sin cambios de domicilio ni aviso a
mis acreedores, entre ellos el Banco de los Andes ya desaparecido,
que gracias a mi hermanita, me localizó meses después
reprochándome duramente mi proceder ; y dejando una deuda de más de $
2.997.- en la Caja de Previsión Social para Profesionales de la
Salud, 27 de Abril 772 , Córdoba, Teléfono 0351 - 4117770 , afiliado
26916 , donde para poder obtener el libre deuda y la cancelación de mi
Matrícula en el Consejo de Médicos de Córdoba, mi padre debió firmar y
hacerse responsable de un plan de pago en cuotas, que a pesar que le
giraba el importe de las mismas, cada tres meses, durante 1997 abonó sin
cobrármelos, 900 pesos-dólares .En esa época mi amor por su
presencia en Comodoro y por lo que hacía por mí llegaba al paroxismo.![]()
En 1996 obtuve una casa de un plan gubernamental en Francisco Luque 1236, Bo. Santa Lucía, donde me apoderé de 4 metros por el ancho del terreno de una calle en la parte posterior y que graciosa e impunemente mandé tapiar.
En esos años trabajaba en el Hospital Alvear, donde varios de mis colegas nunca se llevaron muy bien conmigo y con mi mujer en el Sanatorio Rivadavia donde a decir verdad éramos bastante mal vistos por nuestra soberbia y proceder y tuvimos que buscar nuevos incautos, perdón, horizontes, y me instalé en el Centro Catamarqueño. Años después y sin ningún conocimiento ni experiencia de medicina forense conseguí ser nombrado en la policia de Comodoro, donde tuve que aprender desde lo más elemental.